CAPÍTULO X : EL PODER PARA ÉL, LA ALEGRÍA, LA AMISTAD, LA MÚSICA Y EL BAILE PARA MÍ.

¿Cómo conseguir la vitalidad del cuerpo?
Si por fin, pones en marcha tu “Voluntad de Superación “ y, decides  recuperar la salud integral para crear y motivar aquello de que careces como lo pueda ser, optimismo, alegría o valentía, ante todo, debes hacer lo posible para que tu alimento sea nutritivo.
Si, la sana nutrición es la madre de la “Voluntad de Superación”, a su alrededor existen algunos familiares dignos por sus virtudes de ser conocidos.
Para estimular el cuerpo contamos con el ejercicio: Ya sea cualquier deporte general como también, yoga, gimnasia, paseos a pie o en bicicleta, excursiones por campo, playa o montaña, etc.
A la mente le conviene la cultura personal: Leer, asistir a conferencias, conciertos, cine, teatro o visitar con asiduidad, bibliotecas, librerías o exposiciones de cualquier arte.
Piensa que tu única meta consiste en convertir tu sueño en realidad.
¿Te gusta la música? ¿Tal vez tocar el violín, la trompeta o el clarinete? ¿Entonces a que esperas? Elige ya el camino.
Cualquier banda de música o centro musical te abrirá de par en par las puertas encantados de tu decisión. ¿Sabes que la música es uno de los grandes antídotos de la depresión, el pesimismo o el insomnio? ¿En qué farmacia encontrarás mejor medicina? Encontrarás ilusión, amistades, alegrías y al verte acogido por una sociedad cultural e inteligente que, poco a poco, con el tiempo elevará tu baja autoestima.
¿Acaso quieres ser pintor? Da lo mismo, porque cada cual elige el camino a seguir. Y, todo camino, acertadamente elegido, conlleva los mismos valores.
No te gusta la música ni la pintura y sí el deporte. Ningún problema. Porque el que eliges eres tú no yo. Chándal, zapatillas y lo que tú creas conveniente y ponte a correr, pasear, escalar, ya sea campo, playa o montaña.
Ten presente que vivir sin movimiento, ilusión o actividad, no es vivir sino morir. Observa a tu alrededor. En el Universo todo es actividad. De análoga manera en el planeta que habitamos. Lo mismo en la Naturaleza. Responde a una Ley fisiológica que de no cumplirla desemboca en atrofia, se oxida el cuerpo, se debilita la mente y, se desvitaliza el espíritu.
No existe mejor alimento para el espíritu que el amor, la solidaridad, la libertad, el respeto a sí mismo y a todo el mundo vivo, sean grande y poderoso o pequeño e insignificante, pero nunca sin dejarse avasallar por nada ni por nadie.
Si todo lo expuesto anteriormente suele salir gratis ¿Qué más quieres?
Sólo añadiré que todo individuo por ley de adaptación si quiere sobrevivir debe obligatoriamente amoldarse al medio que te rodea tanto para defenderse como para aprovechar sus beneficios.
Desembarazarse cuanto antes de la pereza y el escepticismo, miedo o temor, esclavitud o baja autoestima, al mismo tiempo que potenciamos libertad, salud y vigor, nos conducirán como los ríos que desembocan en el mar por muchos y diferentes caminos donde indistintamente nos espera tanto lo bueno y lo malo, pero siempre teniendo presente la ley de la jerarquía natural, donde el espíritu debe regir a la mente y, la inteligencia al cuerpo.
¡Caminante que emprendes el camino!
Para no ir solo en tu nueva andadura te voy a presentar a tres inseparables amigos indispensables para compartir el gozo y el placer de la vida y el vivir. Ellos son: Cantar, Reír y Bailar. Como personalmente podéis comprobar por sus alegres sonrisas pronostican el buen tiempo espiritual donde siempre es primavera y, las flores, el trino de los pájaros, el inesperado chubasco o los latidos del corazón promulgan a los cuatro vientos la constante actividad, el ánimo o el optimismo de unas maravillosas virtudes que a partir de ahora deben preceder la forma de ser y actuar.
La fortuna, el poder y lo superfluo no ayudan a la felicidad ni al completo desarrollo personal, la alegría, el cantar, la amistad, la música y el baile, sí, por eso los quiero junto a mí.

-¡Esperad! Quiero acompañaros.
-¿Quién eres tú?
-Soy, el Buen Humor. El que juzga las cosas bajo el aspecto más favorable y cuyo entusiasta optimismo, expulsará por mediación de la buena disposición de ánimo todo atisbo de baja autoestima, disgusto o enojo que inesperadamente puedan aparecer durante el largo recorrido. Sólo mi presencia ahuyentará en desbandada a esos perversos espantapájaros que desde su mismo nacimiento sienten profunda aversión a las ganas innatas que siente el ser humano por alcanzar la felicidad, el gozo o el placer del existir, porque, al fin y al cabo, la vida hay que tomarla como lo que es, ni tan amarga, cruel o repulsiva, como a veces pensamos, ni tan solidaria, hermosa o alegre como soñamos o deseamos.
-En tal caso ¿quién puede negar tan grata compañía?

FIN